Raimon Panikkar

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La experiencia filosófica de la India

 

 

Es lícito hablar y en que sentido, de una filosofía de la India?
No es bien cierto que el mismo término de filosofía -de origen griego- representa mas bien el marco distintivo de Occidente, y por tanto es algo que no admite equivalente alguno en cualquier otra parte del mundo?
Con su estilo propio, envolvente y articulado, Panikkar reconoce sin mas y afronta sin términos medios el aspecto aparentemente mas inconciliable de la cuestión. Si por filosofía entendemos únicamente una investigación realizada por la razón raciocinante en torno a la naturaleza de aquello que esta misma razón define como su objeto, entonces no hay escapatoria: aquella es el nombre de una práctica exclusiva, rígidamente circunscrita a una cierta región geográfica (del todo diferente y separada de las prácticas de otras tradiciones.) Pero quien ha dicho que deba tener un significado tan restringido? Si por filosofía, al contrario, entendiéramos aquella actividad que, con todos los medios a su disposición, busca el sentido global y último de la realidad, que exige la implicación radical de quien investiga, y su eventual transformación, que por tanto condiciona la misma vida - con su liberación, realización, felicidad, verdad - entonces no solo deberemos admitir con toda propiedad a la de la ‘india’ en el ámbito legítimo de la filosofía, si no que además deberemos considerar la contribución positiva que esta última está en condiciones de aportar en el escenario accidentado y desorientado de la contemporaneidad.
A través de un a rica consideración de las principales palabras clave de la tradición de la India clásica, Panikkar nos muestra como en este ’espíritu’ filosófico subsiste una integración permanente entre acción, sensibilidad, i reflexión - entre praxis, fe y razón, y muestra además como la argumentación filosófica occidental, por sofisticada que sea, está en realidad atrapada en una serie progresiva de escisiones i dualismos que la hacen angosta y efímera. Por ello en este texto vuelve a aflorar uno de los temas más urgentes que Panikkar asigna a nuestro tiempo, es decir, la necesidad del diálogo intercultural. El verdadero problema no está en establecer si el concepto de filosofía existe o no en otros lugares, más bien al contrario se trata de desmontar críticamente el monopolio cultural, los límites y las contradicciones de una cierta idea de verdad, extendiendo el alcance de la palabra filosofía hasta incluir en ella los equivalentes de otras tradiciones y así puedan vivificar su sentido original en un nuevo contexto. El camino de esta ampliación de la filosofía - que se desprende de su análisis - podría ser descrito en las siguientes etapas: examinar práctica y teóricamente, los datos, las opiniones sobre la realidad. Reorientar por tanto la investigación sobre el sujeto, sobre quien conoce, sobre su identidad. En tercer y último lugar, estar dispuesto a preguntarse si el mismo acto de interrogar, de cuestionar, sea el más pertinente, sea verdaderamente el medio último de llegar a tocar la realidad. O quizás sea indispensable una cierta dimensión de pasividad, de escuchar, de feminidad para disolver mejor que resolver el aguijón de la interrogación. Si, en el fondo, las dos primeras etapas unen tanto a Occidente como a Oriente con sus respectivas tradiciones, el última caracterizaría verdaderamente la experiencia filosófica de la India; se trata de aquella etapa de silencio e inocencia que Panikkar nos pide realizar para transformar nuestra mentalidad actual.

traducción del italiano

«Ecrire, pour moi, est autant vie intellectuelle
qu’expérience spirituelle…
cela me permet d’approfondir le mystère de la réalité.»